Ni siquiera la idea de ver a Joel al día siguiente, si es que aparecía, me alegraba del todo, solo quería desaparecer, o por lo menos abrazar a Joel y llorar asta que no quedara ni una sola lagrima dentro de mi.
Al día siguiente me levante sin ganas, pero ¿que podía hacer?, ¿quedarme en casa?, no era mala idea pero tenia examen y si no iba no me lo repetirían, aunque de todos modos lo iba a suspender.
Una vez me vestí, cogí las llaves de la moto y salí de casa, para mi sorpresa Joel me estaba esperando en la puerta.
-Siento haber faltado la semana pasada.
M e dijo con una sonrisa.
De la emoción fui corriendo hacia él y me colgué a su cuello.
Comencé a llorar sin poder detener mis lagrimas, Joel me abrazaba sin saber que decir, notaba que me abrazaba arrimándome a él, como si el también me hubiera echado mucho de menos.
-Sabía que me echarías de menos, pero no me imaginaba que me echarías tanto de menos.
Dijo entre risas como broma para cortar la tensión.
-Que creído
Conseguí decir mientras me descolgaba de él, pero le estaba muy agradecida por aquellas palabras, ya que no hubiera podido decir nada si él no hubiera roto el silencio.
El me seco las lágrimas con el dedo con cuidado y dijo:
-¿tan malo a sido?
-no lo sabes bien.
Dicho esto me volvió a atraer hacia él y me abrazo.
-lo siento
Dijo con un tono serio, triste y con un eje de culpa.
-tranquilo, ya estoy bien, estas aquí de nuevo.
El me abrazo más fuerte y dijo:
-¿quieres que hagamos novillos?
-¿de verdad?
Pregunte sorprendida, ya que no esperaba que después de una semana faltando aun quisiera faltar más.
-si, además pensaran que aun estoy enfermo.
-¿y donde vamos?
Pregunte, aunque no lo dije, acepte de buen grado faltar a clase.
-tu sube y ya lo veras.
Dicho y hecho, me puse el casco y subí detrás de él, una vez allí le abrace más fuerte que nunca.
A mitad camino me acorde del examen.
-Joel ¿y el examen de gimnasia?
-La profesora no ha ido a clase así que lo van anular para la semana que viene.
-¿Cómo lo sabes?
-tu confía en mi ¿si?
-si
Dije aceptando sin pensar en esas cosas, aunque realmente hubiera preferido saberlo.
Llegamos a una carretera cortada, bajamos de la moto y me dijo:
-espero que te guste
Pasamos a través de los pinos asta llegar a una zona sin arboles, seguimos andando un poco mas, y llegamos a lo que era la cima de la montaña.
Desde allí se podía ver todo el pueblo, mas los pueblos de los alrededores.
Era un lugar donde corría un aire limpio y fresco sin contaminación.
Aunque se veía los pueblos, eran una minoría comparado con los campos que los rodeaban.
El cielo estaba despejado, exceptuando algunas nubes, que estaban situados sobre los pueblos.
-esto es maravilloso
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