Frases

Los cuentos de hadas son bien ciertos.
No porque nos digan que los dragones existen,
sino porque nos dicen que podemos vencerlos

martes, 20 de julio de 2010

Las cosas no son...(5)

Cuando acabe de decir eso mí di cuenta que ya estaba en mi casa y dijo:

-asta luego

Y siguió subiendo los escalones.

Entre en casa y rápidamente me dirigí a mi habitación.

Cuando entre deje caer las cosas que llevaba en el suelo y me deje caer en la cama.

-dios, es como un sueño

Dije para mi misma sin saber que hacer.

Me mire el reloj y vi que ya eran las 15.10, solo me quedaba 50 minutos para prepararme.

Me quite rápidamente la ropa dejándola donde caía y me metí en la ducha, me dije a mi misma que debía darme prisa, pues el tiempo corre rápidamente.

Después de 20 minutos en la ducha salí y empecé a rebuscar en el armario algo para ponerme.

Al final acabe sacando unos vaqueros oscuros, una camisa de cuello alto roja y un jersey negro con cuello de pico, cuando ya llevaba todo eso puesto me puse mis botas, la gabardina negra y los guantes rojos.

Cogí algo de dinero que metí en los bolsillos de los pantalones, y el móvil que metí en el bolsillo derecho del vaquero.

Las llaves las guarde en el bolsillo izquierdo para evitar que rayaran la pantalla del móvil.

Cuando ya estaba a punto de salir, me entraron ganas de beber agua, mire el reloj y aun me quedaba algo de tiempo así que me pase por la cocina.

Saque un vaso y me puse un poco de agua.

Aun me quedaban 7 minutos así que, me tome mi tiempo sin meterme prisas.

Cuando me estaba bebiendo el agua sonó el timbre de mi casa.

Metí rápidamente el vaso en el fregadero y salí corriendo a la puerta.

Cuando llegue a la puerta me pare en seco, hice un movimiento de relajación, respire profundamente, deje salir el aire despacio y abrí la puerta.

-¿ya estas?

Me pregunto Carlos.

-si, ya estoy

Dije haciendo aparecer una sonrisa en mis labios.

-lo siento por adelantarme, pero tenia ganas de ir ya.

-no te preocupes, ya estaba lista

-mejor

Dijo haciendo una media sonrisa, que me llamaba la atención, y que me hacia aparecer mariposas en el estomago.

Era una sonrisa traviesa y picara, pero a la vez infantil y sincera. Solo dos veces antes había visto a una sonrisa como aquella.

Esa sonrisa era le que le había visto esa misma mañana, y que me había hecho sentirme atraída por él, y también cuando había estado en el pueblo donde había pasado mi puente del nueve de octubre, donde había visto a un chico con esa misma sonrisa, su cara se me era borrosa de recordar, pero la sonrisa se me había quedado en la cabeza como si le hubiera hecho una fotografía. Me fastidiaba no recordar la cara de aquel chico, pero tenia que contentarme con recordar aquella sonrisa.

Mis pensamientos se vieron interrumpidos cuando note la mano de Carlos que me cogía la mía.

Exactamente no sabia que hacer.

Nunca antes había estado con ningún chico, y siempre me abstenía de escuchar las conversaciones de mis compañeras de clase cuando hablaban de ese tema.

Lo único que conseguí hacer es coger su mano y andar a su lado por las escaleras en silencio.

Se me era muy extraño, siempre había soñado ir cogida del chico que fuera mi novio por la calle, pero esto no se parecía nada a lo que yo había soñado.

El no era precisamente el chico que creí que me la cogería, además de que ni siquiera éramos novios, no que va no era solo eso, el solo me conocía de hacia aproximadamente 1 hora, y ya se sentía con tanta confianza como para cogerme la mano.

No sabia que hacer, nunca antes me había pasado eso.

Una parte de mi quería soltarle la mano y preguntarle de que iba cogiéndome la mano si no hacia ni una hora que me había conocido, pero por otra parte, algo me decía que no la soltara, me daba la impresión de que lo conocía desde hacia mucho tiempo, y que teníamos muchísima confianza, pero eso no podía ser cierto ¿no? al fin y al cabo lo acababa de conocer.

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