Frases

Los cuentos de hadas son bien ciertos.
No porque nos digan que los dragones existen,
sino porque nos dicen que podemos vencerlos

martes, 20 de julio de 2010

Las cosas no son...(3)

----------------------------------

Llegue a casa de mi abuela, todavía pensando en aquel chico tan extraño.

Al final decidí ignorar aquello

-Belén, tu padre a llamado, me ha dicho que hoy tiene una cena, así que no lo esperes despierta.

Dijo mi abuela mientras comíamos

-¿y como esta tito?

Pregunte mientras observaba el lomo que me estaba comiendo, tito era mi hermano, y a causa de los viajes de mi madre, solía quedarse en casa de mi abuela.

-muy bien, se a quedado a comer a casa de un amigo

-me alegro

Dije, mientras pensaba que por lo menos alguien de la familia se lo pasaba bien.

Cuando acabe de comer me levante y lleve el vaso y el plato a la cocina, salí otra vez al comedor y dándole dos besos le dije:

-me tengo que ir, nos vemos el próximo día, dale recuerdos a mi hermano.

Mi abuela asintió y siguió comiendo.

Como todas las comidas no había nada extraño siempre igual de monótona y silenciosa.

Al salir por la puerta note un escalofrió recorrer todo mi cuerpo, me tape más con la chaqueta y seguí caminando.

Por un instante note como dos ojos se posaban en mi, pero preferí no pensar en ello, así que deje esa idea, como si hubiera sido a causa de mi aburrimiento. Seguí andando, entonces más que nunca note como unos ojos se posaban en mí.

Me gire rápidamente, pero no vi a nadie.

La calle se encontraba totalmente vacía, nadie, no había nadie en toda la calle, eso me hizo estremecerme y aligerar el paso.

Al cabo de unos minutos llegue al portal de mi casa entre y me fui directamente al ascensor.

Cuando la puerta esta apunto de cerrarse, alguien la cogió, la abrió y entro dentro.

Era el mismo chico de esa mañana, esta vez con una sonrisa, algo forzada por lo que se observaba

-hola

Dijo el muchacho mirándome.

-hola

Le dije yo, algo nerviosa. Note como mi pulso aceleraba, aunque no quise reconocérmelo a mi misma, en realidad estaba nerviosa estando tan cerca de aquel muchacho.

Algo de él no me daba buena espina, así que apreté el segundo botón del ascensor.

-¿no ibas al cuarto?

Me pregunto el muchacho, observando como pulsaba el botón.

-eh... no, voy al segundo

¿Como sabia él a que piso me dirigía? Aquello no me gustaba nada.

Cuando pulse el botón, el ascensor hizo un ruido extraño, provocando que yo perdiera el equilibrio y el chico tuviera que cogerme.

Cuando note sus manos cogiéndome, un escalofrió recorrió todo mi cuerpo.

Sus manos estaban heladas, como si las hubiera tenido dentro de un congelador durante horas.

Inmediatamente me aleje de él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario