Frases

Los cuentos de hadas son bien ciertos.
No porque nos digan que los dragones existen,
sino porque nos dicen que podemos vencerlos

martes, 20 de julio de 2010

las cosas no son...(7)

-pero que conste que como tu lo has hecho sin mi permiso, si algún día quiero hacerlo yo, tendré todo mi derecho.

Me quedo atónita con aquella respuesta, pero lo único que conseguí hacer es asentir con la cabeza y dejar que el me guie mientras andamos por las calles mojadas de la ciudad, en dirección del cine.

Cuando llegamos al cine, había un grupo de chicas, y dos parejas.

Cuando nos dirigimos a la fila, para comprar las entradas, las chicas empezaron a susurrar entre si y a lanzar miraditas a Carlos.

Al momento él se giro para mirarlas y les dedico una sonrisa.

-¿las conoces?

Pregunte mientras le miraba a él y después al grupo de chicas.

-No

Dijo mientras sonreía y después me estrecho más fuerte contra él.

Mientras esperábamos en la cola, él pregunto:

-¿Que peli te apetece ver?

-m... realmente me da igual.

Mire las películas que habían y después dije:

-crepúsculo, si quieres claro.

Dije con una sonrisa mientras le miraba.

Cuando llegamos a la taquilla la chica se quedo asombrado con Carlos y se sonrojo, después con voz insinuante le preguntó, ignorando que yo estuviera allí:

-¿que película vas a ver?

-dos entradas para crepúsculo, por favor.

Dijo ignorando la pregunta y el tono de voz, pero con una sonrisa encantadora.

-¿vas con tu hermana?

Pregunto la taquillera con una mirada de asco dirigida hacia mí mientras sacaba las entradas.

¿Que se piensa que soy? ¿La hermana pequeña de Carlos? ¿Y esa mirada tan asquerosa?

Pues que sepa que es mío.

Pensaba mientras le devolvía una mirada de superioridad.

-no, no es mi hermana, es mi novia

Dijo mientras reía.

Me molesto la respuesta y le mire con mala cara.

Cuando entramos dentro del cine me dijo:

-¿quieres comer o beber algo?

Dijo mientras miraba a la gente que se dirigía a comprar palomitas y demás.

-no, gracias.

En realidad me apetecían palomitas dulces, pero si él no iba a comer, yo no quería quedar como una glotona.

Cuando entramos a la sala, como había sucedido al llegar a la fila de las taquillas, muchas chicas se quedaron mirando a Carlos, para después susurrar a sus compañeras.

Llegamos a los asientos que nos correspondían y nos sentamos.

Empezó la película, era muy bonita y romántica, a mi me estaba encantando, a Carlos parecía que también pero no de la misma manera, cada parte que salía relacionado con algo de vampiros empezaba reírse y a decir chorradas del tipo ''madre mía que flipado, el chico ese ¿Se cree guay o algo?", y seguía riéndose.

De vez en cuando algunos chicos se reían de lo que él decía y las chicas se dedicaban a mirarlo y suspirar de amor por cada cosa que decía.

Parecía que a la única que le apetecía ver la película era a mí.

De vez en cuando le daba un codazo entre las costillas, pero ni lo notaba.

Así que continúe viendo la película y intentando ignorar lo de mi alrededor.

Al salir de la película dijo:

-que película, mas absurda.

Lo decía entre risas, ya que no había dejado de reírse.

-pues a mi me a gustado, era romántica, y el vampiro era tan encantador, lo único que no me ha gustado es que no la haya transformado. Si yo estuviera en el lugar de la chica estaría encantada de que me mordiera.

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