Vagabundeaba por las calles de la ciudad, estaba perdida y mi memoria estaba borrasa, no sabia donde estaba ni quien era.
Miraba a la gente de mi alrededor y los oía cuchichear.
-mira como viste
-mira que pelos lleva
Decía la gente mientras me señalaba con la mano.
Se me acerco una mujer joven, con el pelo dorado y revuelto, y unos ojos del color del mar, nunca había visto a una mujer tan hermosa, o por lo menos que yo recordara.
-tienes hambre?
Me pregunto la mujer, su voz era aterciopelada, y amable.
Asentí con la cabeza.
-sigueme
me dijo mientras comenzaba a andar.
La ciudad estaba llena de gente yendo y viniendo con rocas para la construcciones, los niños jugaban entre los arboles, y a una zona de gente de nivel baja nos acercábamos.
Las casas era peqñas, seguramente de una habitación, y su forma eran cuadradas, no tenían tejado. Y un pasillo de tres personas como máximo se abria entre ellas.
La mujer se acerco a la primera casa y abrió la puerta dejándome sitio para que pasara.
La casa era pequeña, no muy comoda para vivir mas de una persona, al lado de la puerta había una cama individual.
Al centro de la casa una pequeña mesa con dos sillas, y al fondo una fogata para cocinar, en la esquina derecha del fondo, había una pequeña pared que separaba el baño de la casa.
Me fije que en la esquina de la cama habia una niña, seguramente mas joven que yo, y otra sentada en la silla mas o menos de mi edad, todas tenían el pelo rubio y los ojos oscuros, igual que yo.
La mujer me sirbio un plato de caldo.
Me lo bebi como si no hubiera comido en meses, pero realmente no sabia que había pasado asta entonces.
Me sirbio otro plato mas y me dejo una muda limpia en la silla.
-alli tienes una ducha.
Dijo mientras me señalaba la esquina de la casa, y yo seguía comiendo.
Asentí y ella salió por la puerta con las dos niñas
Ese dia fue el que me salvaron la vida, y el que me conderan a una muerte segura…
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